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Habilidades Especiales
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Comienzan con +3 Aldeanos, pero con -150 de Comida.
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Las Plazas Centrales tienen una capacidad de 10 aldeanos, frente
a las 5 normales.
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Los Barcos de Demolición son un 50% más resistentes.
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Las Tecnologias cuestan -10% en E. Feudal, -15% E. Castillos y
-20% en la E. Imperial.
Bonus
de Equipo: Granjas tienen un +45% de comida.
Unidad Especial
La unidad especial de los Chinos es el Chu-Ko-Nu. Es un soldado armado de una
ballesta muy adelantada tecnológicamente que consigue disparar tres flechas a
la vez, causando más daño al enemigo.
Está
disponible apartir de la Edad de los Castillos y puede ser mejorada en la
Edad Imperial. Otra ventaja que posee es su bajo precio.
Los puntos debiles de los Chu-Ko-Nu son su corto alcance, nada comparable con
los grandes arqueros Británicos o Turcos, y su poca resistencia.
Habilidades Generales
La Civilización China posee una ventaja inicial bastante grande pero al
llegar a las ultimas edades resultan algo debiles.
Al comenzar el juego no es necesaria la construcción de casas ya que la Plaza
Central puede albergar hasta 10 aldeanos, y gracias a los 6 aldeanos
iniciales podremos comenzar a crecer rapidamente e ir pasando las edades con
relativa rapidez.
Otra
de las ventajas que tienen es el menor coste de los avances tecnologicos. En
cada edad las mejoras se iran haciendo más caras y los Chinos tendrán un
considerable ahorro y podrán tenerlas antes.
La civilización China tiene acceso a todas las unidades de infanteria, todas
de arqueria y a bastantes de caballeria. Tambien poseen el barco de
demolición que es una bomba flotante que explota destruyendo a los barcos que
esten a su alrededor. Su mayor resistencia le permite acercarse más al
enemigo antes de ser destruido.
Debilidades Generales
La debilidad de los Chinos llega en la ultima Edad, la Imperial. En ella no posee
superioridad militar, ni un fuerte poder naval. Tampoco posee ningun tipo de
armas de asedio, ni en arcabucero.
Será mejor destruir al enemigo antes de llegar a esta Epoca o se le pondrá
muy fácil...
Historia
China fue reunificada en el año 581 a.C.,
tras un largo periodo de rencillas internas entre los fundadores de la
dinastía Sui. Durante la mayor parte de los 1000 años siguientes, China fue
una de las mayores civilizaciones del mundo tanto en tamaño como en
desarrollo. Debido a su aislamiento geográfico de Occidente, pudo desarrollar
y mantener una cultura única que extendió su influencia sobre gran parte de
Asia.
Los emperadores, considerados hijos del Cielo, detentaban por lo general un
poder supremo. Sin embargo, los desastres naturales y otras calamidades se
tomaban como pruebas divinas de su inhabilitación como gobernantes, lo que
podía justificar revueltas. Los Mandarines eran funcionarios conservadores
que tenían competencia en el gobierno en las áreas local, provincial e
imperial. Los Mandarines opositaban a sus cargos tras aprobar una serie de
detalladas pruebas públicas basadas principalmente en la obra de Confucio.
La dinastía T'ang gobernó China desde el 618 hasta el 907. Bajo su mandato,
China fue grande, rica y poderosa. Había un próspero comercio exterior y
existía interés por las artes entre las clases superiores. Se inventaron la
imprenta y la pólvora. Sin embargo, los últimos 100 años de la dinastía T'ang
fueron testigos de agitadas revueltas campesinas e interminables guerras
entre caudillos locales a las que la corte imperial no podía poner fin. Los
años que van desde el 907 al 960 fueron conocidos como el periodo de las
Cinco Dinastías. El norte de China estaba dominado por los bárbaros, y el sur
había quedado dividido en 10 estados rivales. Un general del ejército de uno
de estos estados, llamado Chao Kuang-yin, se hizo con el poder y unificó los
estados del sur, fundando la dinastía Song. En los siguientes 20 años, sus
descendientes reunificaron China.
La dinastía Song gobernó parte de China hasta 1279. Este fue otro periodo de
apogeo cultural y se consideró la gran época de la pintura paisajística
China. Hubo un desarrollo impresionante en la actividad económica, incluyendo
un gran comercio marítimo. Aumentó la población y crecieron las ciudades; la
producción alimenticia creció aún más velozmente que la población; se
desarrolló una economía monetaria y la producción industrial se incrementó.
Ninguna ciudad europea se aproximaba siquiera al número de habitantes de
Chang An, Beijing (Pequín) o Guang Zou (Cantón), todas ellas con más de dos
millones de habitantes.
Sin embargo, la riqueza de China atraía enemigos y, en 1206, los mongoles
comenzaron sus ataques. Hacia 1279 ya habían conquistado la China de la
dinastía Song y trasladado la capital a Pequín. El impresionante desarrollo
económico de la dinastía Song llegó a su fin con las conquistas de los
mongoles y los aproximadamente 30 millones de bajas que causaron. La dinastía
Yuan del imperio mongol reunificó China y ésta volvió a ser una gran potencia
militar y mundial. La influencia China se extendió por Asia. Hanoi fue tomada
tres veces y se le cobraron impuestos a Birmania. Se desarrolló el comercio
con la India, Arabia y el Golfo Pérsico. Marco Polo visitó China durante este
periodo.
Los desastres naturales y la subida de impuestos durante el siglo XIV
provocaron rebeliones rurales. Un monje budista se convirtió en uno de los
líderes de los Turbantes Rojos, una sociedad secreta opuesta al emperador de
Pequín. Los rebeldes tomaron Nanjing en 1356 y 12 años más tarde expulsaron a
los mongoles de Pequín, estableciendo la dinastía Ming. La dinastía Ming
presidió otro florecimiento cultural y estableció una unidad política que
sobrevivió a la dinastía Ming y duró hasta el siglo XX. Sin embargo, la
dinastía Ming impuso un aislamiento y conservadurismo estrictos, oponiéndose
al cambio y a la innovación, prohibiendo los viajes al exterior, y cerrando
la Ruta de la Seda.
Uno de los aspectos más notables de la China medieval son sus tecnologías,
inventadas normalmente muchos siglos antes de su transmisión a Europa o del
desarrollo en ésta de avances similares. Entre los inventos importantes
chinos se incluyen: la brújula, la carretilla, el ábaco, los arreos de las
monturas, el estribo, el reloj, el hierro fundido, el acero, el papel, la
impresión móvil (la imprenta), el papel moneda (los billetes), la pólvora y
el codaste.
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